En
el marco del levantamiento estudiantil en Francia, organizaciones
estudiantiles, sindicales y profesionales de escuelas secundarias decidieron
converger en todo el país este martes 6 de octubre de 2026. Y así fue. El 6 de
octubre fue un día histórico de movilización juvenil en Francia. Más de 450.000
personas salieron a las calles, según las asociaciones estudiantiles de
secundaria y universidad. Ante la creciente indignación, el gobierno ha optado
principalmente por defender el orden de forma violenta. Junto a él se
encontraban sindicatos, organizaciones profesionales, asociaciones, la izquierda
con la France Insoumise. (https://lafranceinsoumise.fr/)
Los
estudiantes de secundaria de Francia se han rebelado contra sus condiciones de
estudio y la falta de personal en sus centros educativos. Reprimidos
injustamente por el gobierno y las fuerzas del orden desde que iniciaron las
movilizaciones, han desencadenado movilizaciones generalizadas y sucesivas, con
convocatorias para el 8 y 13 de octubre de este 2026.
Otra vez los estudiantes se colocan a la vanguardia de la lucha en Francia. Estamos asistiendo a un Septiembre Francés. ¿Qué está pasando en Francia? ¿Cuáles son las causas de fondo de la lucha estudiantil que ha ganado la solidaridad de trabajadores y profesionales? ¿Cuáles son las perspectivas de esta lucha? ¿Las fuerzas de izquierda se fortalecerán al final de este pico de las luchas o se beneficiará la ultraderecha? ¿Qué papel desempeñará la izquierda y el progresismo?
La coyuntura de crisis de Francia
Francia atraviesa una grave crisis fiscal con una deuda pública récord cercano a los 3,6 billones de euros (119% del PIB) y un déficit proyectado del 5,4% para 2026, muy por encima del límite del 3% fijado por la Unión Europea. Los analistas de derecha establecen que la crisis de Francia se debe al Estado de bienestar que endeuda al país, que hay una ralentización del PIB. El PIB de Francia en 2026 se estima en un valor nominal de aproximadamente 3,60 billones de dólares (o 759.713 millones de euros en el segundo trimestre), con una previsión de crecimiento revisada a la baja que ronda entre el 0,4% y el 0,5% para el conjunto del año. (https://datosmacro.expansion.com/pib/francia) Como se sabe, estos indicadores macroeconómicos no transparentan la desigualdad en la distribución del ingreso
No
ven la crisis estructural de la economía capitalista en el centro de esta
coyuntura de crisis, y cargan contra los derechos económicos y sociales
conquistados. La burguesía francesa está reaccionando a este declive con
ataques cada vez más fuertes a los trabajadores, a través de sucesivos planes
neoliberales, como la última reforma del sistema de pensiones impuesta por
Macron. Desde las movilizaciones de los Chalecos Amarillos (2018-2019) es
asimismo vanguardia europea en la represión a la disidencia y en los ataques a
las libertades democráticas (lit-ci, 2024). Hoy, el gobierno responde a la
movilización estudiantil con represión y con infiltración de las
manifestaciones por policías provocadores.
Y
la crisis de Francia, como crisis capitalista, es también la crisis del
imperialismo, la crisis del proyecto europeo, es una crisis internacional de la
economía, que se expresa en “el bajísimo índice de crecimiento económico –aun
más bajo si se lo mide per cápita–, aparejado con el también muy débil
crecimiento de la productividad (medida en producto por trabajador).” Se
verifica en Europa un estancamiento en crecimiento y productividad, por un
lado, y el deterioro infraestructural en recursos físicos y humanos. (Yunes,
2025) A ese estancamiento del crecimiento y la productividad se suma la crisis
fiscal. Estamos en una crisis de libro.
Lo
que queremos destacar es que el actual levantamiento estudiantil es parte
de un ascenso en la lucha popular en Francia que tiene bases estructurales.
La irrupción de la juventud abre el comienzo de una nueva secuencia de
la lucha de clases en Francia.
Santiago Follet, plantea en Izquierda Diario este 5 de septiembre que “La irrupción de la juventud abre el comienzo de una nueva secuencia de la lucha de clases en Francia”, que “la revuelta de los y las estudiantes de secundaria (lycéen·es) ha confirmado la apertura de una coyuntura de luchas sociales encarnizadas contra Macron y su mundo. La juventud anticapitalista muestra el camino para una protesta generalizada del régimen”.
Enmanuel
Macrón lleva 9 años en el gobierno de Francia, y junto con la crisis económica
y los ataques a los derechos sociales, se suma el hartazgo, principalmente de
la juventud.
“Los
jóvenes se movilizan por recursos para estudiar, por el acceso a la educación,
a la formación. La generación Z está en la calle porque el planeta se quema,
porque el presupuesto militar aumenta, porque la extrema derecha racista
también sube, porque los imperialistas bombardean Irán, Líbano, Ucrania y
Palestina. El hartazgo se expresa de forma explosiva porque la Francia de
Macron es una olla a presión de explotación, opresión e injusticia”. Es decir,
estas movilizaciones de la juventud son contra el régimen y el sistema, que en
ese sentido pudieran abrir un hilo revolucionario que podría convertir la
situación de lucha social en lucha revolucionaria.
Esta es una generación para la cual el futuro se enredó en las contradicciones del capitalismo. Por eso, el tirar de un hilo lleva a hacer saltar toda la cadena de contradicciones. (Alegría, 2026) Ahí está la veta revolucionaria que puede surgir de esta lucha estudiantil.
La
Liga por los Derechos Humanos de Francia ha denunciado que “A finales de
septiembre de 2026, los movimientos juveniles son blanco de la brutalidad
policial. Si bien estos movimientos exigen legítimamente un sistema de
educación pública con financiación adecuada que garantice la igualdad de
derechos para todos, la única respuesta del gobierno es la represión, haciendo
caso omiso de la libertad de expresión y de reunión”. “La represión policial en los institutos ha
cruzado un umbral crítico. Todos estamos consternados por esta violencia, que
está destrozando vidas: un estudiante de secundaria sufrió una fractura de
mandíbula en Saint-Ouen-l'Aumône por un disparo de lanzagranadas; otro perdió
un ojo en Tours tras ser alcanzado por una bala aturdidora. ¿Su delito? Haber
pedido, junto con sus compañeros, unas condiciones educativas dignas. No
podemos esperar a que más jóvenes resulten mutilados antes de actuar. Firma
esta petición para proteger a nuestra juventud” denunció. (https://www.ldh-france.org/stop-violences-policieres/)
De
los más de 5000 arrestos registrados desde el inicio del movimiento
estudiantil, el 87% involucran a menores de edad. Solo un tercio ha derivado en
procesamientos. “Es excesivo hablar de
represión policial contra el movimiento estudiantil de secundaria”, argumentó
el ministro del Interior, Laurent Núñez, sin pizca de ironía y desafiando toda
evidencia, durante su comparecencia ante la Asamblea Nacional el miércoles 7 de
octubre. Sin embargo, las cifras hablan por sí solas: hasta la noche del 6 de
octubre, presentada como el “Acto III” de la movilización, 5.399 personas
habían sido detenidas, incluidas 339 solo el martes. (https://www.humanite.fr/)
Junto
con los arrestos masivos, las cargas y golpeaduras, la policía se ha infiltrado
y ha actuado como provocadores, como tradicionalmente hacen las policías del
mundo con las protestas populares. Esos métodos de provocación, de alborotadores
y de acciones extremas se conocen, para justificarla dureza de la represión.
Para
que se pueda entender la magnitud de la represión, UNICEF instó a las
autoridades francesas a "reducir la violencia" en un comunicado
publicado el miércoles, el organismo de las naciones unidas pidió "una
desescalada de la violencia" y "la protección de los menores" en
el contexto del movimiento estudiantil de secundaria, y solicitó a las
autoridades francesas que respeten el derecho de los jóvenes a
"manifestarse pacíficamente".
El norte de la lucha estudiantil: “Rechazamos el empobrecimiento del aprendizaje”
La demanda de los estudiantes es por una realidad de aulas abarrotadas, ausencias de profesores sin cubrir, edificios escolares en ruinas, las cuales no han recibido ninguna respuesta concreta del gobierno, que no sea la violencia policial a la que los estudiantes han sido sometidos desde el inicio del movimiento.
Los propósitos de los estudiantes son claros, y eso es fundamental
en esta y en toda lucha popular. Esa juventud que ucha sabe hacia donde va. Y esos propósitos, la decisión de la lucha la han tomado los estudiantes mediante asambleas, abiertas, democráticas y populares, según reportan los distintos medios.
No es un movimiento convocado por las redes sociales, es un movimiento constituido, con espacios de participación en los que las redes juegan un papel fundamental, pero que no ha sustituido los esfuerzos de organización y construcción, junto con la movilización, y para la movilización, la asamblea como espacio de participación y decisión. Una gran enseñanza.






