Por Gregorio Moya E.
La economía generó 118,631 nuevos puestos entre enero y marzo de 2026 en comparación con el mismo periodo del año pasado. De esos puestos, 98.127 —equivalentes al 82,7%— fueron informales y los restantes 20.504 fueron formales (17,3%). Es decir, se crearon empleos precarios, en los que la mayoría de esos trabajadores carecen de los derechos laborales elementales en el país. La informalidad en el mercado laboral pasó de 53.4% en enero-marzo de 2025 a 54.1% en el mismo periodo de 2026. En consecuencia, la precariedad laboral aumentó: los llamados “trabajos basura” crecieron y con ello la desprotección de la mano de obra en el país.
La cifra implica que la masa laboral ocupada en puestos informales asciende a 2.832.783 trabajadores, mientras que los formales alcanzan los 2.403.395; suman entre ambos 5.236.178 asalariados.
La República Dominicana necesita una transformación profunda, porque sus motores económicos —turismo y servicios financieros— excluyen a la mayoría de los dominicanos y dominicanas del empleo formal, del empleo decente y de remuneraciones que cubren sus necesidades más elementales.
Eso no será posible con el modelo económico y social actual, que tiende a ampliar la informalidad, la precariedad y la marginalidad de las masas trabajadoras. El gran empresariado, que se arroga la representación de los llamados sectores productivos, promueve la liberalización de la contratación y la eliminación de derechos. Por ello insiste en propuestas de apariencia positiva, como la creación de un “primer empleo” para la juventud, pero que en la práctica se sustentan en la eliminación de derechos como salario mínimo, seguridad social y cesantía, entre otros.
Finalmente, el crecimiento del empleo informal demuestra que el pueblo dominicano —las clases trabajadoras, los de abajo— constituye la base de la sociedad. Como establece el artículo 2 de la Constitución de la República Dominicana de 1963, “La existencia de la nación dominicana se fundamenta principalmente en el trabajo; éste se declara como base primordial de su organización social, política y económica y se le erige en obligación ineludible para todos los dominicanos aptos”. El pueblo dominicano es un pueblo de trabajadores y trabajadoras.
Ocho de cada 10 puestos de trabajo se crearon en la informalidad — Diario Libre (https://www.diariolibre.com/economia/empleo/2026/05/22/ocho-de-cada-10-puestos-de-trabajo-se-crearon-en-la-informalidad/3542107)
