sábado, 5 de junio de 2010

SOLIDARIDAD CON MARINO ZAPETE

El periodista Marino Zapete ha denunciado que el jefe de la policia ha orquestado un plan para asesinarlo y que presiona a los medios para que lo saquen de los mismos.

No podemos prestar oídos sordos a esta denuncia. En un país que tiene historia de presiones a los medios desde los organos del Estado y en los que cuenta una historia larga de crimenes contra periodistas, no debemos dejar pasar esta denuncia.

Es por ello que debemos dar solidaridad a Marino Zapete, lo cual al final es ser solidarios con nosotros mismos.

martes, 4 de mayo de 2010

EL DE LA CULTURA: UN MALESTAR QUE CRECE

Por Gregorio Moya E

En nuestro país hay malestares en todos los ámbitos de la vida de los dominicanos. Uno de ellos es el de la cultura. Crece el malestar de la cultura jalonado por el gobierno, ayuntamientos y sector privado.

En el mismo momento que escribo estas notas, Miguel D. Mena denuncia que en la feria del libro, la convocatoria cultural más masiva del país, se va a proyectar la película “El triunfo de la voluntad”, filme que formó parte del aparato propagandístico e ideológico de Hitler, a decir de este intelectual.

Hoy mismo estoy leyendo que militares trataron de impedir que en un lugar publico se leyera la constitución de 1963, la misma por la que el pueblo dominicano protagonizó el proceso de lucha más importante del pasado siglo.

En la avenida George Washington a una plaza le ponen el nombre Juan Baron, un esclavista y colonialista, opuesto a la abolición de la esclavitud en esta parte de la isla que lleva hoy el nombre de República Dominicana.

Podemos seguir una ristra larga de hechos, decisiones que son muestras del malestar de la cultura que vive o mejor dicho, padece el país. Esto nos dice a nosotros que es necesario cambiar el rumbo del país.

viernes, 23 de abril de 2010

Mensaje a la Cumbre de la Madre Tierra

“Los derechos humanos y los derechos de la naturaleza son os nombres de la misma dignidad” Lamentablemente, no podré estar con ustedes. Se me atravesó un palo en la rueda, que me impide viajar. Pero quiero acompañar de alguna manera esta reunión de ustedes, esta reunión de los míos, ya que no tengo más remedio que hacer lo poquito que puedo y no lo muchito que quiero.

Y por estar sin estar estando, al menos les envío estas palabras.

Quiero decirles que ojalá se pueda hacer todo lo posible, y lo imposible también, para que la Cumbre de la Madre Tierra sea la primera etapa hacia la expresión colectiva de los pueblos que no dirigen la política mundial, pero la padecen.

Ojalá seamos capaces de llevar adelante estas dos iniciativas del compañero Evo, el Tribunal de la Justicia Climática y el Referéndum Mundial contra un sistema de poder fundado en la guerra y el derroche, que desprecia la vida humana y pone bandera de remate a nuestros bienes terrenales.

Ojalá seamos capaces de hablar poco y hacer mucho. Graves daños nos ha hecho, y nos sigue haciendo, la inflación palabraria, que en América latina es más nociva que la inflación monetaria. Y también, y sobre todo, estamos hartos de la hipocresía de los países ricos, que nos están dejando sin planeta mientras pronuncian pomposos discursos para disimular el secuestro.

Hay quienes dicen que la hipocresía es el impuesto que el vicio paga a la virtud. Otros dicen que la hipocresía es la única prueba de la existencia del infinito. Y el discurserío de la llamada “comunidad internacional”, ese club de banqueros y guerreros, prueba que las dos definiciones son correctas.

Yo quiero celebrar, en cambio, la fuerza de verdad que irradian las palabras y los silencios que nacen de la comunión humana con la naturaleza. Y no es por casualidad que esta Cumbre de la Madre Tierra se realiza en Bolivia, esta nación de naciones que se está redescubriendo a sí misma al cabo de dos siglos de vida mentida.

Bolivia acaba de celebrar los diez años de la victoria popular en la guerra del agua, cuando el pueblo de Cochabamba fue capaz de derrotar a una todopoderosa empresa de California, dueña del agua por obra y gracia de un gobierno que decía ser boliviano y era muy generoso con lo ajeno.

Esa guerra del agua fue una de las batallas que esta tierra sigue librando en defensa de sus recursos naturales, o sea: en defensa de su identidad con la naturaleza.

Hay voces del pasado que hablan al futuro.

Bolivia es una de las naciones americanas donde las culturas indígenas han sabido sobrevivir, y esas voces resuenan ahora con más fuerza que nunca, a pesar del largo tiempo de la persecución y del desprecio.

El mundo entero, aturdido como está, deambulando como ciego en tiroteo, tendría que escuchar esas voces. Ellas nos enseñan que nosotros, los humanitos, somos parte de la naturaleza, parientes de todos los que tienen piernas, patas, alas o raíces. La conquista europea condenó por idolatría a los indígenas que vivían esa comunión, y por creer en ella fueron azotados, degollados o quemados vivos.

Desde aquellos tiempos del Renacimiento europeo, la naturaleza se convirtió en mercancía o en obstáculo al progreso humano. Y hasta hoy, ese divorcio entre nosotros y ella ha persistido, a tal punto que todavía hay gente de buena voluntad que se conmueve por la pobre naturaleza, tan maltratada, tan lastimada, pero viéndola desde afuera.

Las culturas indígenas la ven desde adentro. Viéndola, me veo. Lo que contra ella hago, está hecho contra mí. En ella me encuentro, mis piernas son también el camino que las anda.

Celebremos, pues, esta Cumbre de la Madre Tierra. Y ojalá los sordos escuchen: los derechos humanos y los derechos de la naturaleza son dos nombres de la misma dignidad.

Vuelan abrazos, desde Montevideo.


sábado, 17 de abril de 2010

"La reforma sanitaria de EEUU deja a los enfermos sin tratamiento"

19-04-2010
Entrevista a Steffie Woolhandler, profesora de medicina de Harvard
"La reforma sanitaria de EEUU deja a los enfermos sin tratamiento"

Socialist Worker
Millones de personas esperaban que la nueva administración Obama hiciera frente finalmente a las desastrosas injusticias e iniquidades del sistema de sanitario norteamericano. Pero después de un agonizante año de debate, discusión y negociaciones, la ley que Barak Obama firmó la semana pasada será una gran decepción para todos aquellos que, con razón, ven la raíz del problema en el complejo médico-asegurador-farmacéutico.La Dra. Steffie Woolhandler es profesora de medicina en la Harvard Medical School, una escritora prolífica y cofundadora de Médicos por un Programa Nacional de Salud (Physicians for a National Health Program, PNHP). Ha hablado con SocialistWorker.org sobre la nueva ley de salud y porque ésta no resolverá la crisis. El principal argumento de quienes están a favor de la ley de salud es que se trata de una ampliación histórica de la cobertura para decenas de millones de personas. Pero hay un lado oculto del que no se habla demasiado ¿no es cierto?El gran problema de la ley es que se conceda tanto poder y dinero al sector de los seguros médicos privados, que es el primer causante del problema.Hay dos formas de ampliación de la cobertura. Una de ellas es la ampliación de Medicaid. Ahora bien, si los norteamericanos de clase media quieren auto imponerse tasas para pagar el cuidado médico de los pobres –cosa que creo deberíamos hacer– podríamos haberlo hecho sin necesidad del resto de la legislación.La otra gran ampliación es el denominado mandato individual que básicamente dice a la gente que tienen que adquirir un seguro privado. Es decir, si actualmente tienes un seguro a través de tu patrón tienes que conservarlo, tanto si te gusta como si no. Si no tienes ningún seguro estarás obligado a revertir miles de dólares a las compañías de seguros médicos.Bajo los nuevos “intercambios” establecidos por la ley para que los no asegurados adquieran un seguro, la gente tendrá que gastar un 9,5 % de su renta para pólizas que cubren solamente el 70% de los costes sanitarios. Por lo tanto nos encontramos todavía en la situación de que tenemos un seguro tan raquítico que será difícil tener los cuidados necesarios cuando ello haga falta.Como sabe, Massachusetts es el prototipo de esta reforma. Si mira en Internet nuestro sistema de seguro se llama Massachusetts Connector.Para alguien de entre 50-60 años, la política más barata que cumple el mandato respecto a alguien que está pagando la tasa completa –es decir, quienes cobran más de 33.000 $ de renta anual –cuesta más de 5.000 $ anuales en primas. Si te pones enfermo tienes una deducción de 2.000 $, o sea, que tienes que poner otros 2.000 $ de tu bolsillo antes de que el seguro actúe. Luego, por los restantes 15.000 $ de gastos médicos, eres responsable del 20% de todos los gastos, 3.000 $.Por lo tanto, si te pones enfermo y tienes que utilizarlo una vez lo has adquirido, resulta muy caro. Esto significa que mucha gente carecerá todavía de acceso a los cuidados médicos porqué no les será posible hacer uso de su seguro, incluso teniéndolo.¿Hay algo en la ley que controle el costo de estas pólizas vendidas a través de los intercambios promovidos por el gobierno?Hay regulaciones adjuntas que puede parecer que vayan a ser muy útiles, pero que están llenas de lagunas. Existe la posibilidad de que el gobierno pueda revisar las subidas de los seguros, así como un límite del 15% sobre las compañías de seguros por lo que pueden cargar en concepto de gastos generales.Pero un 15% es un porcentaje muy alto para gastos generales. Esto significa que si adquieres un seguro anual de 10.000 $, 1.500 $ de esta prima nunca sale de la compañía de seguros, permanece allí para sus gastos generales y beneficios. Para una compañía grande un 15% es fácilmente asumible como gastos generales. En realidad es una restricción para las pequeñas compañías que venden pólizas individuales.Hay otras reglamentaciones para el sector de seguros. Creo que reglamentar los seguros es mejor que no reglamentarlos, pero como que la ley ha sido redactada por el mismo sector hay numerosas escapatorias a todas estas restricciones.Por ejemplo, hay una prohibición de la llamada política de rescisión. En esencia, significa que una vez tienes un seguro, si enfermas y utilizas tu seguro la compañía de seguros no puede volverse atrás y cancelar. Esto se llamaría rescisión.Pero lo que la ley dice es que la compañía no puede hacer una rescisión a no ser que haya habido fraude. Bien, esto es lo que las compañías siempre dicen cuando hacen una rescisión. Siempre ha sido ilegal, bajo la ley de contratos, acordar hacer algo y luego no hacerlo. Por lo tanto las rescisiones siempre se basaban en que las compañías de seguros alegaban que el asegurado había cometido fraude.Suena bien decir “nada de rescisiones a no ser que haya fraude”, pero la escapatoria, respecto al fraude, es grande. Pueden decirte, “Era fraude porque usted olvidó decirnos hace 20 años que una vez tuvo una citología anormal. ¡Oh! Usted no nos dijo que una vez, hace 10 años, su presión sanguínea fue alta, aunque después siempre haya sido normal”.Rastrean y buscan en los archivos para encontrar cosas que no les dijiste. Puede que las hayas olvidado, pero ellos alegan que cometiste fraude no contándoles que tuviste esta citología anormal o esta presión anormal. Esto es una gran laguna y, por desgracia, esto significa que el reglamento contra las rescisiones no está cerrado.Hay un grupo que se beneficiará de esta ley y es importante decirlo. Alrededor de un 7 por ciento de los norteamericanos adquieren su seguro en el llamado “mercado individual”, donde tienen que figurar como una familia o una persona individual y adquirir el seguro.Este mercado es algo terrible porque la gente queda atrapada por sus altos costes. Esta ley ayudará a la gente de este mercado regulándolo y haciendo algo más fácil adquirir un seguro. Sin embargo, también aquí hay agujeros ya que, por ejemplo, la ley permite a las compañías de seguros cargar a los ancianos tres veces más de lo que carga a los jóvenes adultos.Así que reglamentación la hay, pero hay muchas lagunas para las compañías de seguros.Si lo que Ud dice respecto a que la ley funciona a favor de las compañías de seguros es cierto, ¿por qué hubo tanta oposición por parte de las compañías de seguros? ¿Realmente eran contrarias a la legislación, o estaban trabajando con los demócratas para dar forma a la ley por la puerta de atrás?Una manera de reflexionar sobre esto es seguir el rastro del dinero y ver los gastos de publicidad y de cabildeo.Se puede abordar el debate considerando una izquierda, una derecha y un centro: con el Presidente Obama en el centro, los republicanos en la derecha y, como izquierda, el pagador único/Medicare para todos.Las compañías de seguros dieron decenas de millones de dólares a los demócratas de Obama y también dieron decenas de millones de dólares a la oposición de extrema derecha.Haciendo esto situaron inteligentemente el debate como si fuera entre el centro y la derecha, que es donde el grueso del debate político tuvo lugar durante este tiempo.Si miramos la donaciones, gran parte del dinero de las compañías de seguros fue a los demócratas. Es más, una vicepresidenta de una compañía de seguros, Elizabeth Fowler, fue a trabajar para el senador Max Baucus, el presidente del Comité de Finanzas del Senado, y fue la autora del Baucus Framework (marco legislativo Baucus) para la legislación. Si vamos al Baucus Framework de la página web del Comité de Finanzas y clicamos en la pestaña “propiedades”, podemos ver que el Baucus Framework fue escrito en el ordenador de Elizabeth Fowler.Uno de los aspectos más significativos de esta legislación, que ha pasado casi desapercibido, es el recorte de los gastos y beneficios de Medicare. ¿Puede hablarnos de esto?Los recortes de Medicare son un poco de todo.Algunos de los recortes se harán a expensas de los planes llamados Medicare Advantage, que son los HMO (Health Maintenance Organisation) privados que pueden desembarcar en Medicare, servirse de los médicos de Medicare y tener pagada por el gobierno federal la prima HMO. Estos planes Medicare Advantage han sido sobepagados con respecto a los Medicare tradicionales y parte de los recortes de Medicare consistirán en la reducción del exceso de coste de los Medicare Advantage HMO para, digamos, nivelar el terreno de juego. Hasta aquí, bien.Pero algunos de los otros recortes son muy perjudiciales. Por ejemplo, 40.000 millones $ se tomarán de los pagos de los hospitales de la red del seguro. Los hospitales de la red del seguro, a los que acuden los norteamericanos asegurados y los no asegurados cuando enferman, van a sufrir recortes de por lo menos 40.000 millones $.Physicians for a National Health Program (Médicos por un Programa Nacional de Salud) ha dicho que esta ley tendría el efecto de continuar presionando hacia la baja los seguros pagados por los patronos, que todavía cubren a la mayoría de los norteamericanos. ¿Por qué ocurre esto?La cobertura ofrecida por los patronos, si ya la tienes es obligatoria. Bajo la nueva ley no puedes dejarla cuando el mandato entre en vigor.Al Presidente Obama le gustaba decir, “si tienes un seguro privado y te gusta, puedes conservarlo”. Pero se olvidaba de decir, “Si tienes un seguro privado a través de tu patrono, tendrás que conservarlo aunque no te guste”. Esto para empezar.Después, si los costes continúan creciendo –y a partir de la experiencia de Massachusetts tenemos todas las razones para suponer que así será– mucha gente con seguro cubierto por su empresa estará sujeta al impuesto que entra en vigor en 2018. Es un impuesto muy fuerte, del 40% sobre la cifra de tus beneficios. Y habrá que pagarlo sea cual sea tu renta personal; aunque seas un trabajador no cualificado con un salario bajo, pero resulta que tienes un buen seguro médico, estarás sujeto al impuesto.Esto significa que la gente de los Estados ricos, como Massachusetts o NuevaYork, probablemente se verán obligados a pagar el impuesto. Esto se considera en general como un ataque a los sindicatos, especialmente los sindicatos del sector público, muchos de los cuales han negociado incrementos de salarios para poder tener niveles elevados de servicios médicos.Los trabajadores sindicalizados de los Estados ricos son quienes tienen mayores probabilidades de acabar pagando este impuesto.Su grupo también apuntó que esta ley haría todavía más ricas y poderosas a las compañías de seguros y, por lo tanto, mucho más difícil el desafiarlas.Los contribuyentes subsidiarán las primas a las compañías de seguros para la gente de clase media no asegurada. El valor de estos subsidios alcanzará los 447.000 millones $ en 2019. O sea, 447.000 millones $ para reforzar el poder político y financiero de las compañías de seguros y hacerlas más capaces de obstruir futuras reformas de la sanidad.Desde mi punto de vista este es probablemente el aspecto más negativo de esta ley. Creo que la causa de nuestros problemas es el sector privado de los seguros médicos –es la razón por la que estamos en este embrollo. Creo que décadas de experiencia demuestran que las compañías de seguros no pueden controlar los costes ni pueden ofrecer a los norteamericanos la cobertura que necesitan.Creo que la necesidad de un seguro médico individual público a nivel nacional está tan clara como siempre. Creo que puede haber una baja de actividad en torno a esto porque la gente está cansada y también confusa. Pero bien pronto quedará claro que lo que se ha aprobado no es una solución, que continuaremos teniendo todos los problemas de coste, que continuaremos teniendo todos los problemas de acceso, que tenemos la misma necesidad y las mismas razones para el seguro individual que siempre hemos tenido.Si la gente quiere más información, les recomiendo fuertemente que se dirijan al sitio web Physicians for a National Health Program. Hay muchos datos y artículos científicos, así como, evidentemente, contactos con otras organizaciones que trabajan en seguros médicos individuales nacionales.Creo que habrá un movimiento continuo para ello. Ciertamente, nuestro grupo Physicians for a National Health Program, tiene la intención de continuar trabajando por un seguro médico nacional así como concienciar al pueblo norteamericano sobre su necesidad.[Transcripción de Rebela Ansié-Bong]Steffie Woolhandler es profesora de medicina en la Harvard Medical School, una escritora prolífica y cofundadora de Physicians for a National Health Program.

SOLIDARIDAD O MARKETING: A PROPOSITO DE LA AYUDA A HAITI

Por Gregorio Moya E.

Haití centró por muchos días la atención del mundo luego de la tragedia que desató el terremoto el 12 de enero. Los medios de comunicación se llenaron de múltiples y masivas expresiones de solidaridad de no menos múltiples y masivos sectores de todo el mundo, incluyendo aquellos que se han beneficiado de la misería de ese noble pueblo.

Pero desde el principio hay la duda de que tanto de esa solidaridad es autentica y cuanto de esta es marketing. Decimos esto, porque al ver el despliegue publicitario del concierto “Un canto de esperanza por Haití”, el costo del mismo en la radio, la televisión, los periódicos y la llamada publicidad objetiva (vallas, carteles), uno llega a pensar que sería quizás más barato, más eficiente, más humilde tomar ese dinero que se gasta en publicidad y entregarlo directamente a los necesitados de Haití.

Lo que salta a la vista es el uso de la tragedia para mantener actualizadas figuras artísticas, gobernantes y organismos que sin dudas sus acciones al parecer no son tan eficientes, si nos atenemos a lo que la misma prensa nos sirve de la realidad haitiana. Es un comportamiento carroñero, no es solidario que debe ser caracterizado como lo que es.

Como dijimos el 14 de enero 2010: “La solidaridad que Haití necesita es la que junto a la ayuda material y el apoyo emocional a sus pobladores, contribuyamos a que logre salir de las condiciones de empobrecimiento, de opresión y la dictadura.”

lunes, 29 de marzo de 2010

Fidelio Despradel: el imprescindible

Cielo naranja

Escrito por: MIGUEL DE MENA

Será difícil encontrar otro país con más héroes por kilómetros cuadrados que el nuestro. Hay héroes vivientes, vivos y vividores. Héroes antitrujillistas, catorcistas, abrileños, doce-añeros. Difícil un mes sin depósito de flores en el Altar de la Patria, sin héroes recordando, olvidando y magnificando sus hazañas.Dentro de toda esta caterva de héroes tengo que sacar aparte a Fidelio Despradel.

Él no será el único, se entiende, pero es alguien bien especial: no se ha momificado con un solo acto en su vida, ha sabido ser constante en lo que piensa, en lo que hace, le debemos la recuperación de una memoria histórica –expresada en sus libros-, lo tenemos ahí, en los campos y en las calles, sin agobiarnos con discursos, explicándonos sus cosas sencillamente y fuera de cámaras.

A Fidelio accedí por su inolvidable “Historia Gráfica de la Guerra de Abril” (1975), un libro que combinaba el rigor de la academia con lo didáctico de la expresión.

La memoria como referente de lo político, el subrayado de la dignidad del pueblo como supuesto o fundamento de la lucha popular, la recogida de los testimonios para plantear verdades necesarias, en momento en el que el Orden del balaguerato quería sumergirnos en un alzheimer colectivo: esos fueron algunos de los aportes de ese texto.

Por aquellos tiempos habría de surgir “Nuevo Rumbo”, siguiéndole una serie de debates esenciales sobre “la nueva izquierda”. A diferencia de la mayoría de sus contemporáneos, desbocados ante “revoluciones inminentes” y apostando por lo general a soluciones maximalistas –según lo cual todo se resolvería con la revolución socialista-, la propuesta de Despradel se orientó por vías más pragmáticas.

Cuestionar el orden existente, mostrar alternativas en el trabajo popular, participar de un principio de solidaridad y responsabilidad frente al otro, esos fueron algunos de los referentes que lo diferenciarían. Nunca se poseerá la gran y única verdad, pero siempre se tendrá el derecho a expresarse y asumirse en una voz colectiva. Aquí la cuestión no es de crear altares sino de acceder al fuego que sale de las chispas producidas por las piedras. Ver las fotos de Fidelio desde 1962 hasta el presente es advertirlo siempre dentro de un colectivo: desde el mítico Catorce de Junio al lado de Manolo hasta la ya no tan recordada Izquierda Unida.

Dentro de esas fechas la izquierda dominicana se reafirmó y se desangró, entre los “pro” de todos los colores, reventó en no se sabe cuántas disputas internas, se subió a no se sabe cuántos carros de fuegos y manjares –la UASD, el PRD, el PR y el mismísimo PLD-, perdiendo en esencia su vocación de base. En esos momentos últimos Fidelio varió la ruta: se tiró al campo, a Bonao, por los predios de la vieja combatiente Aniana Vargas, y se empeñó en un trabajo comunitario, popular, concreto, directo.

Lo particular de Fidelio es su hablar tranquilo, el siempre estar ahí, constante, solidario, tierno, sensible y receptivo, en la primera fila del honor, en junio, en abril, en todo estos años que pronto serán cincuenta años de lucha continua.

lunes, 22 de marzo de 2010

TAMBIEN SANTO DOMINGO MIRA HACIA ADELANTE

Tradición de lucha

Santo Domingo tiene un lugar destacado en la lucha del pueblo dominicano y de América Latina por la independencia, la libertad y el bienestar.

Santo Domingo ha enfrentado en más de una ocasión a los imperios más poderosos, desde la España colonialista, pasando por las agresiones piratas de los ingleses, al imperio de Napoleón y al imperialismo norteamericano en dos ocasiones, 1916 y 1965.

Santo Domingo también ha combatido a los tiranos, que desde el inicio de la vida republicana han usurpado el poder y con el mismo han entregado el país a potencias extranjeras y han sojuzgado los mejores hombres y mujeres.

Hoy día, en el Gran Santo Domingo, vale decir, la suma del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo, bregamos por la construcción de una alternativa política, un espacio de participación común para cambiar el rumbo del país. Miramos hacia delante, y no nos detendremos ante las dificultades y sacrificios que se interponen en el logro de este noble objetivo.

Gran Santo Domingo: o somos pobres o hemos sido empobrecidos.

Somos pobres y empobrecidos porque 45 de cada cien personas que vivimos en el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo somos pobres, es decir, que los ingresos que tenemos no son suficientes para cubrir nuestras necesidades de alimentación, vivienda, ropa, transporte y medicinas.

Somos pobres y empobrecidos porque 39 de cada 100 familias viven en casas hacinadas, y cada día es más difícil para una familia tener casa propia debido al alto costo de los materiales de construcción y el precio de las tierras. El 75 por ciento de las familias no tienen títulos de propiedad de las casas donde viven

Somos pobres y empobrecidos porque a la mitad de los ciudadanos y ciudadanas de esta zona del país se nos niega el derecho a la salud gratuita y de calidad, teniendo nosotros que pagar con nuestros bajos ingresos del 50 por ciento de los gastos en medicamentos, análisis e internamientos incluso en los hospitales del Estado.

Somos pobres y empobrecidos porque el 30 por ciento de los que vivimos en el Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo no tenemos seguro de salud.

Pobres y empobrecidos, porque los apagones llegan incluso hasta 20 horas imposibilitando el desarrollo de las actividades productivas, educativas, recreativas, en los hogares y el libre transito en nuestras calles y comunidades.

Somos pobres y empobrecidos porque el 25 por ciento de las familias de nuestros barrios pobres no tienen conexión con el acueducto, y porque las casas que tienen conexión con el acueducto no reciben agua diariamente ni tampoco es segura esta agua para el consumo humano.

Somos pobres y empobrecidos porque una alta proporción de niños y niñas no tienen actas de nacimiento, pudiendo llegar en los barrios pobres hasta el 50 por ciento, es decir, a miles de niños y niñas se les niega el derecho a un nombre y a su nacionalidad, a estudiar, tener seguro de salud y otros derechos que dependen del registro de nacimiento.

Somos pobres y empobrecidos porque 45 de cada 100 niños no tienen acceso a la educación inicial, siendo esta hoy fundamental para el desarrollo en los menores de cinco años.

Somos pobres y empobrecidos, porque los trabajadores por cuenta propia de nuestros barrios, los pequeños comerciantes, dueños de talleres, imprentas, salones de belleza, y todo tipo de industria, comercio y artesanía no cuentan con el apoyo del Estado, siendo este sector el que acoge el 53.4% de las personas ocupadas de la capital y la provincia Santo Domingo.

Somos pobres y empobrecidos porque la violencia que sufre la población triplica los promedios mundiales que son considerados “normales”, de tal suerte que no hay ninguna familia que no haya sido afectada por la delincuencia. Esta situación de delincuencia y violencia nos ha venido quitando el sentido de solidaridad y la confianza que une las familias y las comunidades.

Esto ocurre mientras los que se benefician de la delincuencia y el narcotráfico están muy seguros en sus torres de lujo, en sus ministerios del Estado, en sus puestos en el congreso, en sus jefaturas de estado mayor, sus comités centrales y en sus alcaldías en los ayuntamientos.

Somos pobres y empobrecidos porque los ayuntamientos del Distrito Nacional y de la provincia de Santo Domingo, violando la Ley 176-07, no permiten la participación ciudadana, violan el derecho al presupuesto participativo y no planifican las inversiones, contrario a ello, las obras son resultado del capricho de los funcionarios y están cargadas de corrupción y clientelismo.

Pobres y empobrecidos porque el costo de los alimentos, de las medicinas, del transporte y otras necesidades y servicios llevan a reducir el consumo en estos renglones básicos, porque se reducen nuestros ingresos. Comer, vestirse, tomar medicinas y transportarse cada día es más caro.

En fin, los ciudadanos y ciudadanas del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo somos vulnerables por que nuestros derechos son vulnerados, por el gobierno nacional y los ayuntamientos

El momento es para una nueva opción

ALIANZA PAIS, es el inicio de la construcción de una nueva opción, que tiene como objetivo desplazar del poder a los partidos tradicionales que han desgobernado este país en los últimos 50 años.

Frente al comercio de la política expresada en el clientelismo, la compra de conciencia, el transfuguismo y otras desviaciones, en ALIANZA PAIS asumimos la política como un ejercicio de reivindicación social, de servicio al pueblo y de instancia fundamental para cambiar el país.

En el Gran Santo Domingo, los hombres y mujeres de ALIANZA PAIS trabajamos para su reconocimiento electoral, lo cual nos ha permitido entrar en contacto con decenas de miles de ciudadanos que nos han planteado sus inquietudes y preocupaciones.

Miles de ciudadanos y ciudadanas nos han dado su apoyo. A ellos les agradecemos la confianza depositada. Muchos más nos han puesto su oído atento, abierto sus puertas y dado su mano acogedora.

A estas personas les decimos que a ellas seguiremos acudiendo para acompañarles en sus luchas, en sus sueños y en sus iniciativas. A esos miles de personas que han perdido la confianza en los partidos incluso en la actividad política, les decimos que confíen en sí mismos y en el pueblo dominicano.

Gracias.