jueves, 19 de marzo de 2020

Los olvidados de protección frente al COVID 19


Por Gregorio Moya E.

Los olvidados, un filme sobre la niñez y la juventud olvidada por la sociedad que vive en barrios marginales de Ciudad de México del cineasta español Luis Buñuel tiene un título que empata muy bien con la situación que vivimos los dominicanos, sobre todo los más desfavorecidos por el modelo neoliberal imperante.
La emergencia sanitaria y social que significa el COVID 19 tiene sus olvidados. Sin dudas que otra vez serán los niños empobrecidos por una sociedad que los excluye, y de manera especial los padres y madres de esos niños y niñas, que tendrán que ir a trabajar en un transporte público ineficiente, inseguro y peligroso, en condiciones precarias para su salud y seguridad.
Los trabajadores
Es todavía reciente el desastre de la empresa POLYPLAS en la que dos obreras murieron encerradas después que se produjo una explosión, en la que se puso de manifiesto que esta empresa, al igual que PROPAGAS, no tenían medidas de seguridad para proteger los trabajadores y la comunidad del entorno.
Esa es la realidad, en la República Dominicana la patronal no ofrece en sus centros de trabajo la higiene y seguridad laboral, tan necesaria siempre, pero que se pone de manifiesto en momentos como este.
Los trabajadores de call center, el personal de los bancos, los trabajadores de zonas francas, el personal de salud de los hospitales y clínicas, para mencionar solo unos cuantos sectores de trabajadores son los grandes olvidados de esta situación.
Esos mismos trabajadores seguirán trasladándose en transportes precarios, haciendo filas para montarse en carros y guaguas destartaladas, pegados como sardina en lata, respirando el aire entre ellos, totalmente expuestos a infectarse, no solo del COVID 19, sino también de otras enfermedades que no alarman al mundo ni a las autoridades, y que constituyen una carga pesada de enfermedad que se traduce en más pobreza y perdida de salud y vidas.
Los trabajadores y trabajadoras informales, los que salen a vender víveres, frutas, a reparar, pintar, cargar, esos no tendrán cómo hacer frente a los días de casi paro, o estarán exponiéndose. Ellos también son olvidados de las medidas adoptadas para combatir el coronavirus.
Las comunidades pobres
Otros olvidados de esta crisis sanitaria son las comunidades pobres de los barrios y campos que reciben agua una o dos veces a la semana por escasas horas, que no tienen cisternas para almacenarla, y que no podrán llevar las recomendaciones de lavarse las manos frecuentemente porque no tienen agua suficiente.
Las familias de los barrios y campos, que viven en casas precarias no pueden cumplir los protocolos de quedarse en sus casas, porque las calles y callejones tienen más espacios que sus hogares. Y es que la pobreza, cuando se verifica efectivamente, no con la métrica de los bancos, muestra que el déficit de viviendas es de 1,400,000 unidades, por lo que vemos miles de familias en los barrios de la capital viviendo en viviendas de uno o dos cuartos (cuarterías), en cañadas, a orilla de los ríos y otros lugares de riesgo. El quédate en tu casa es una condena al infierno de la pobreza para esas familias.
Los que no tienen seguros de salud
El 76 % de población dominicana tiene un carnet de una ARS que es presentado como un seguro de salud por las autoridades, y que cubre una parte de los riesgos a que están sometidos, teniendo que pagar de su bolsillo, primero un pago adicional del 30% que calculan las empresas sanitarias y las ARS, y un monto medalaganario que cobran los médicos privados. El 24% de los dominicanos, es decir, cerca de dos millones y medios de dominicanos no tienen ni siquiera ese precario seguro de salud, y ante esta situación no tienen ninguna protección, son los llamados pobres de toda solemnidad, los más olvidados dentro de los dominicanos.
Dentro de los que no tienen seguro de salud están los trabajadores migrantes, sobre todo provenientes de Haití, empujados por la miseria y desesperanza de su país, y atraído por una clase capitalista dominicana que los explota inmisericordemente. Esos trabajadores migrantes son la clase más explotada y oprimida de la sociedad dominicana, y para asegurar esa condición, los sectores de poder los presentan como invasores, enemigos de los dominicanos y peligrosos para nuestra cultura, salud y soberanía.
Más de medio millón de proletarios conforman la mano de obra extranjera, que viene a contribuir con su trabajo a crear la riqueza de la nación dominicana, ya que como diría Adam Smith, la riqueza de las naciones está en el trabajo. La inmensa mayoría de esa masa de trabajadoras es sobre explotada, sin derechos laborales, en violación a la ley y la Constitución, sin ninguna protección de su salud, y cuando esos trabajadores y trabajadoras enferman o sufren accidentes de trabajo, los patronos se desentienden. Esos son los más olvidados también, esos no cuentan en las medidas para contener el coronavirus.
Los privados de libertad
Las personas privadas de libertad en el país, hacinados en cárceles insalubres, sometidos a toda suerte de privaciones y humillaciones por un sistema penal que es parte del régimen de opresión que sufre el pueblo, es uno de los grupos olvidados de las medidas adoptadas por el gobierno. Es un grupo de alto riesgo por las condiciones ambientales en que subsisten la mayoría. Son tratados como si no fueran seres humanos, y no se contemplan verdaderamente medidas de protección.
Las mujeres, las que cargan con el peso de la enfermedad
El aumento de lo que se llama carga de enfermedad será colocada principalmente sobre las mujeres, que son las que están destinadas en esta sociedad capitalista patriarcal de los cuidados de las personas enfermas, incluso en detrimento de su propio cuidado. Además de esta tarea con los enfermos, las personas de edad avanzada y discapacitados, las mujeres serán las encargadas de cuidar los escolares que estarán fuera de las escuelas durante la cuarentena escolar, máxime los más pequeños. Y si son mujeres trabajadoras, esa carga será aún más pesada. Pero no se piensa en ellas, son las grandes olvidadas de la pirámide social.
Luchar por la salud como derecho
La salud y la protección contra la enfermedad y la protección frente a accidentes y lesiones es un derecho humano universal, lo que significa que todos los que pisamos esta tierra tenemos igual derecho, sin importar clase, nacionalidad, color de la piel, sexo u otra condición.
Pero para ello es necesario que los trabajadores y los sectores populares tomen parte activa y organizada en medio de la crisis, exigiendo a las centrales sindicales actuar en su defensa, promoviendo formas de participación y consulta creando redes y chat de trabajadores y sectores populares, socializando las experiencias y situaciones a que son sometidos a través de la red y formas indirectas de comunicación.
Las fuerzas progresistas, las organizaciones identificadas con los trabajadores y los sectores populares, deben ponerse al frente de acciones y gestar un movimiento de trabajadores y sectores populares por la salud, por la defensa de los derechos laborales, por servicios de agua y saneamiento en los barrios, por equidad de género en el hogar y el trabajo.
Esa lucha en respuesta a la coyuntura sanitaria actual debe conectarse con una visión de futuro, luchar por una sociedad que asegure seguridad laboral, ingresos suficientes, servicios públicos de salud, agua, saneamiento, financiados por presupuesto público, con un sistema de salud único, universal y estatal.
La liberación de los trabajadores de la miseria, y la insalubridad será obra de los trabajadores.

domingo, 1 de marzo de 2020

Trabucazo 2020, carnaval, máscaras, antipolítica y conservadurismo


Por Gregorio Moya

La manifestación ciudadana denominada Trabucazo 2020 se caracterizó por su diversidad, aunque la misma vetó la participación de los partidos políticos por considerarlos responsables como un todo del desastre político, institucional y ético en el que está metida la nación.

Esa manifestación fue espacio para demandar a la JCE su renuncia unos, la organización de elecciones limpias otros, para apoyar que se realice una investigación que de con los culpables boicot, fraude y golpe de estado electoral llevado a cabo el 16 de febrero. Unos apelan a que la investigación la realicen organismos internacionales, coincidiendo con el gobierno, otros demandan una investigación por fiscales independientes, pero nacionales, por asuntos de soberanía y para que las conclusiones sean efectivamente vinculantes.

El trabucazo 2020 reunió religiosos que llevaron allí su reclamo de que se lea la biblia en las escuelas de forma normativa, también que se mantenga la prohibición del aborto en cualquier situación, aunque la embarazada se muera en esa situación.

Muy cerca de los grupos religiosos estaban los nacionalistas que no dejan de culpar a los inmigrantes haitianos de todos los males del país, como el desempleo, la pobreza, los problemas de salubridad y desplome del sistema de salud, la real situación del sistema escolar que no avanza, incluso la violencia y delincuencia.

Estuvieron presentes también los movimientos defensores de los derechos y la equidad de género, defensores de los que tienen diferentes identidad y preferencias de género y sexuales.

Miles de jóvenes, con otros miles no tan jóvenes y unos definitivamente no jóvenes.

Trabucazo 2020 fue una especie de fiesta de la cohabitación y la tolerancia, incluso entre intolerantes.

Artistas movidos por la fuerza de la convocatoria, que al momento de hablar decían generalidades y apelaban al “todos somos dominicanos”, sin establecer que hay buenos y malos dominicanos, dominicanos corruptos y tramposos y dominicanos honestos. Algunos artistas, de clara definición conservadora y derechista como Juan Luis Guerra, que aunque muchas de sus canciones son críticas, su identificación con el poder norteamericano desde su apoyo a Bush en 2001 o su participación en conciertos contra los gobiernos chavistas, sin poner mientes en los propósitos de los enemigos del gobierno venezolano.

De lo que se trata es de mirar las características de un movimiento que su fuerza está en la reacción contra el fraude, en su rechazo a la institucionalidad que permitió el fraude, la JCE y su apertura democrática.

También hay que ver sus límites. Del rechazo a los partidos políticos a la antipolítica es sin duda que una limitante para poder integrar sectores que son activos políticamente, que no es democrático excluirlos, quizás no permitir el protagonismo de estos, pero tampoco exclusión genérica. La antipolitica en una de las expresiones políticas del conservadurismo, que abre espacios a propuestas supuestamente no políticas en la que caben todo tipo de outsider, como ocurrió en Perú con Fujimori, con otras propuestas que han significado desplazar gobiernos por lo menos antineoliberales y de clara defensa de la soberanía, a gobiernos neoliberales pronorteamericanos, profundamente conservadores, clericales atrasados y reaccionarios.

También, esa amplitud permite que se utilice como carnaval muchos de los que asisten, figuras públicas que incluso se atribuyen el papel de jueces de prohibir la asistencia a estas manifestaciones a determinadas personas o expresiones organizadas de la sociedad.

De lo que se trata pues, es comprender la potencialidad de estos movimientos, pero sus límites, de que es necesario construir instrumentos de organización y movilización permanentes, con estructuras funcionales y disciplina. Son aspectos complementarios, no antagónicos ni excluyentes.

domingo, 19 de enero de 2020

Sobre alianzas, y los planteamientos de Faustino Collado


Por Gregorio Moya E.

En un escrito titulado “Alianza del proletariado con la burguesía, ¿cuándo se justifica?” con la firma de Faustino Collado se plantean las circunstancias en que se puede establecer una alianza del proletariado con la burguesía.

Tengo algunas consideraciones al respecto:
  1. En la República Dominicana no existe ninguna expresión organizada del proletariado que pueda establecer alianza con la burguesía. El grueso de las organizaciones que se autoproclaman marxistas no reúne en su seno a obreros, sino pequeños burgueses de las distintas capas de esta. Desde los 1,000 obreros al PCT y el vuelco del desaparecido PRS a las zonas francas, no se conocen iniciativas de fundamentar la organización de revolucionarios en una base social proletaria.
  2. Collado plantea que una de las condiciones es cuando las fuerzas socialistas y de izquierda en general son mayoritarias. Es muy probable que si las fuerzas socialistas y de izquierda son mayoritarias puede haber alianza con sectores de la burguesía. Pero no es descartable que una fuerza socialista y de izquierda en general pacte con sectores de la burguesía. Lo fundamental en cualquier pacto es que las fuerzas revolucionarias mantengan la independencia de sus posiciones, la libertad de actuar como tales, cuidarse de ser absorbidas por la burguesía, sus partidos y la derecha (o el centro).
  3. Sería conveniente conocer las propuestas y vías para llegar a tener fuerzas socialistas y de izquierda en general mayoritarias. Lo que vemos, en sentido general, es la desconexión de esas fuerzas socialistas y de izquierda con los trabajadores, la clase obrera, los campesinos y el pueblo en general. Más que todo, es común esa vocación de ser minoría de muchas organizaciones y camaradas, su aislamiento y desconexión hablan sobre ello.
  4. Collado Plantea que los comunistas, socialistas e izquierdistas en sentido general, no tienen ningún motivo para apoyar o aliarse a los partidos burgueses en esta coyuntura electoral, partiendo de las cuatro razones que el detalla, añadiendo que los “Partidos burgueses que, estando en el gobierno o en la oposición, son entreguistas, no son nacionalistas, son conservadores, de tradición corrupta, es decir, de escasa diferencias entre ellos. Nos toca, pues, unirnos y acumular fuerzas revolucionarias.” Bueno, no puede esperarse que en una sociedad de capitalismo dependiente como la nuestra, cuyo modo de producción capitalista se desarrolló en y por el capitalismo internacional, ayer colonialista hoy neocolonialista, tenga una burguesía nacionalista. La burguesía en estos países como dijo el Che, es furgón de cola del imperialismo.
  5. Por otra parte, la naturaleza conservadora no es un aspecto que determina una alianza o no, siempre la determinan la coyuntura, porque toda alianza con la burguesía y sus partidos es coyuntural, no estratégica. Los únicos que plantean alianzas estratégicas con la burguesía son los que creen que existe una burguesía nacional o sectores de esta que puede tener una postura antiimperialista. Pero ese es otro debate, que fue rico en los 80 del pasado siglo.
  6. Lo fundamental en una alianza es la coyuntura, en segundo lugar, la claridad y orientación política de las fuerzas revolucionarias y progresistas, en tercer lugar, la capacidad para establecer la independencia y autonomía de las fuerzas progresistas, su capacidad para no dejarse atrapar por la ideología y estructuras políticas de los partidos del sistema. Esta capacidad es ideológica, no numérica, aquí, en este punto es donde la calidad es más importante que la cantidad, lo referido al número de estrellas en la frente, a como dijo Aniana Vargas, saber para donde uno va.
  7. Alianza País, que no es un partido que representa al proletariado acordó con el PRM y otras fuerzas políticas pactos parciales. Estos pactos no comprometen la independencia política de la organización, lo cual está claramente establecido en el pacto. Incluso, esta independencia no solo está por escrito, sino también que quedó patente con las posiciones frente a las alianzas con LFP que pactaron esos partidos, y otros pasos erróneos de la oposición.
  8. Como dijo el abogado Nassef Perdomo en twitter, Guillermo Moreno  “sí supo sortear el proceso de alianzas sin tener que pactar con cualquiera. Eso es política de la buena.”
  9. Lo importante no es la cantidad ni la fuerza de las organizaciones, lo fundamental es la claridad de sus propósitos, la transparencia de su práctica y la firmeza de sus principios, y en eso los alianciastas, las fuerzas socialistas y revolucionarios tenemos en nuestra minoría, la fuerza que no tienen los partidos del sistema que son mayoritarios.

sábado, 18 de enero de 2020

La Carta Pastoral y el apoyo de EU fortalecen el proceso democrático. A Dios que nos coja confesados


Por Gregorio Moya E.

En un artículo titulado “La Carta Pastoral y el apoyo de EU fortalecen el proceso democrático”, de la firma del reputado periodista Juan Bolivar Díaz, quien afirma que “La pastoral católica y el apoyo de Estados Unidos a la auditoría previa a los equipos y programas a utilizarse en las próximas elecciones, constituyen un claro compromiso de esos poderes con los reclamos de múltiples sectores de un proceso electoral justo, equitativo y libre de marrullerías e injerencias antidemocráticas.”
Si es como dice el articulista, sería una excepción que esos poderes sean factores de fortaleza de la democracia. La carta pastoral de este 2020, que conmemora el 60 aniversario de la Carta Pastoral de enero de 1960, por parte se refiere a la complicidad de esa jerarquía eclesiástica con la tiranía, que se decidió a enfrentar no motu proprio, sino “debido a inéditos cambios suscitados en el contexto mundial y regional, el régimen de Rafael Leónidas Trujillo comenzó a dar señales de agotamiento y decadencia”, como dicen en la carta del 2020.

Es decir, decidieron por conveniencia hacer esa proclama en 1960, como un cálculo político, no por convicción democrática, como en el curso de los meses lo demostraron cuando encabezaron la conspiración contra el gobierno democráticamente electo de Juan Bosch, un gobernante honesto y patriota. Estos dos aspectos no fueron del agrado de los jerarcas de la iglesia católica, por lo que se aunaron a los trujillistas y norteamericanos en 1962 y 1963.

Lo mismo podemos decir de los EU, que fueron los que, por 30 años, pusieron y mantuvieron la dictadura de Trujillo, pusieron a Balaguer en 1966, desdibujando la democracia en su llamada transición, que no puede llamarse “construcción democrática” como afirma la iglesia.

Lo que planteamos es que el pueblo dominicano no puede confiar ni en la jerarquía católica ni en los EEUU, porque históricamente o han actuado en contra de sus intereses, o en base al cálculo político para mantener sus espacios de poder, aprovechando el agotamiento de regímenes como ocurrió en 1960 y 1978. Pero siempre sus intervenciones han sido para interferir en la transición democrática de base popular. Frente a ideas y propuestas hay que plantear que sólo el pueblo salva al pueblo.

sábado, 23 de noviembre de 2019

La LIT-CI en su laberinto y soledad


Por Gregorio Moya E.
La LIT-CI, que se reclama trostkista, no sale de su laberinto político y su desconexión con las masas, no advierte que están en una profunda soledad, la cual es resultado de estar en un laberinto de posiciones dogmáticas y valoraciones que rosan con la derecha.
Confunden cualquier movilización con movilización popular, por ello consideraron como “una movilización popular, en el inicio progresiva” las movilizaciones contra Evo Morales contra el supuesto fraude,adscribiéndose al guion imperialista y de derechas plantean que las movilizaciones eran contra el fraude electoral hecho por Evo Morales.
Ligan y confunden las movilizaciones contra Evo como si fueran parte del ascenso de masas que se verifica en Chile, Haití, Colombia, Puerto Rico. Dicen que “Lo que pasa en Bolivia es parte de un proceso convulsivo que está dándose en varios países del mundo, con enfrentamientos más duros entre revolución y contrarrevolución. Tenemos innumerables ascensos revolucionarios en el mundo (como en Chile, Haití, Hong Kong, Líbano, Irak, etc.), así como tuvimos este golpe en Bolivia.” El despiste no puede ser mayor.
Aunque llaman a no tener “esperanza en ese golpe. El poder en este momento se apoya esencialmente en las Fuerzas Armadas. No vendrá de ahí nada progresivo, solo la represión a los movimientos de los trabajadores y populares”, nada dicen de la represión, y los métodos claramente fascistas de la derecha. No hablan de la persecución y crímenes contra militantes del MAS, incluso contra el propio Presidente Morales.
Aunque llaman a la más amplia unidad de acción contra ese golpe militar, nada dicen de la represión. Uf, rayan en el más cínico oportunismo
Y es que con la posición de que “el gobierno de Evo Morales era burgués, al servicio de las multinacionales y de la burguesía boliviana. Hizo innumerables concesiones a esta misma burguesía golpista de Santa Cruz. Mantuvo el apoyo de la mayor parte del gran capital mientras fue capaz de contener el movimiento de masas”, los lleva a meter en el mismo saco este gobierno de otros gobiernos.
Reclama la LIT que “en 13 años en el gobierno, no hubo ningún cambio real en la dominación capitalista del país”. Pero como puede haber un cambio en la dominación si en Bolivia no se ha producido una revolución. Nada dicen los trostkistas de las conquistas sociales del pueblo boliviano, dentro del capitalismo, porque no se ha producido una revolución.
Dicen tener un compromiso con la verdad y con la independencia de clase. Pero en el comunicado de marras, la carga principal va contra el gobierno de Evo Morales, que para ellos abrió las condiciones para el golpe. Es decir, el culpable es la víctima, el gobierno derrocado. Cuanto retorcimiento de la verdad.
La confusión de la LIT llega al extremo de considerar que:
“La movilización contra el fraude electoral tenía en su inicio un carácter progresivo, porque tenía un contenido democrático contra el gobierno burgués de Evo, a pesar de que existían elementos reaccionarios en ella, con la presencia de una dirección burguesa como Meza. Surgieron movilizaciones, en el inicio de clase media, y después comenzaron a alcanzar a sectores populares más amplios.”
Esa independencia de clase no les permitió ver el contenido de derecha de la movilización, su tendencia reaccionaria, sus vínculos con los aparatos del imperialismo, que terminó que como dicen ellos mismos, “la burguesía de ultraderecha de Santa Cruz, liderada por Camacho, se apoyó en esa movilización para llamar a un golpe militar. Se trata de una burguesía violentamente xenófoba y antiindigenista, que tiene odio de peso por los indígenas del país. Camacho nunca quiso un segundo turno de las elecciones, sino derrocar a Evo y consumar un golpe militar.”
El manifiesto de la LIT sobre el golpe de Estado tiene muchos otros elementos como el llamado a la autoorganización de las masas, con las cuales la LIT tiene muy poco que mostrar, de ahí su aislamiento de las masas, de los procesos de lucha, sean estos del movimiento social, político militares, electorales o de cualquier tipo, su marginalidad debería llamarles a revisarse, pero no, continúan impertérritos su propio camino, que no es más que un laberinto.

jueves, 17 de octubre de 2019

INJUSTICIA CONTRA MPT Y OTROS PARTIDOS


INJUSTICIA CONTRA MPT Y OTROS PARTIDOS

Por Gregorio Moya E.

El Movimiento Patria para Todos MPT y otros partidos, ha sido objeto de una decisión injusta y abusiva del Pleno de la Junta Central Electoral.

Abusiva porque la autoridad electoral ha tomado dicha decisión en un tiempo que la hace injusta, porque toda dilación, en justicia, es ya una injusticia, como reza un aforismo de los predios jurídicos.
Dilatar la decisión y los procesos para decidir sobre el reconocimiento del MPT y otros partidos, constituye un desafuero del órgano electoral del país, que muestra su hostilidad hacia los partidos emergentes y principalmente, las organizaciones definidamente progresistas y revolucionarias.

La injusticia del Pleno de la JCE se pone de manifiesto toda vez que el mismo ha tomado en corto tiempo decisiones, siempre y cuando las mismas afectan a los partidos tradicionales y mayoritarios.
La demora de la decisión de la JCE limita el recurso tiempo para que el MPT ejerza su derecho a hacer reclamos a las instancias legales establecidas por el ordenamiento jurídico.

Este es un ataque artero a una organización de reconocida presencia en la vida nacional, con dirigentes y militantes que han hecho un denodado esfuerzo para adquirir el reconocimiento electoral, y que muy a destiempo se le niega, reduciendo el espacio para hacer reparos a dicha situación.
De un organismo electoral que se hace de la vista gorda de los delitos electorales, que ella misma comete violaciones a su propia legalidad, no podemos esperar decisiones justas y legales, y por ello, las organizaciones que participaremos en las próximas elecciones del 2020 debemos poner nuestra barba en remojo.

No conozco las razones del rechazo al reconocimiento del MPT, lo que si se ha visto, reitero, es la denegación de derechos que significa retardar una decisión fundamental como es el reconocimiento del derecho a elegir y ser elegidos que se le niega a ese avanzada organizada de las fuerzas revolucionarias en el país.

Es justo, y están en su derecho, los miembros del MPT, de llevar esto a todas las instancias que deban ser recorridas, para contribuir a la terminación de la inequidad e injusticia en el país.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Es el capitalismo que amenaza el planeta, no los plásticos ni los sorbetes


Por Gregorio Moya E.

La revista En Sociedad del 25 de agosto de 2018, en su edición especial Es verde 2018, trae una serie de artículos sobre ecología, entre ellos uno titulado “Plásticos y sorbetes: Una amenaza para el planeta. Se dice en la revista que “cuidar el planeta es responsabilidad de todos”, y quieren dar la imagen de que hacen su aporte con esta edición, de lujo como acostumbran.

Parecería que, como todos usamos plásticos y sorbetes todos tenemos la misma responsabilidad contaminando el medio ambiente. El Mensaje de la Editora nos dice, junto con una salmodia religiosa que “en la afanosa búsqueda de prosperidad personal, hemos olvidado que todos y todo, somos UNO”. Es una manera de distribuir las culpas por el daño que se le hace al planeta, lógicamente. Se socializan las culpas a todos por el ecocidio del plástico y los sorbetes, pero no se distribuyen las utilidades de esta industria en la sociedad.

Y es que no son los plásticos los que amenazan al planeta. Es el capitalismo con su lógica de producir para la ganancia, mientras más produce más gana, sin importar el costo, siempre que ese costo no afecte las ganancias.

Una de las soluciones que busca el capitalismo es transferir los riesgos, que son parte de los costos, a otros, clases, naciones, animales o el planeta. Pero también, cuando es insostenible, buscar alternativas dentro del orden, en la que las empresas capitalistas migren a otras tecnologías que posibiliten mantener la tasa de ganancia, pero mientras tanto, se aferran a lo que les sigue produciendo estos beneficios, aunque sea a costa de la supervivencia del planeta.

En Sociedad, una de las revistas de circulación nacional es un monumento a la cultura consumista de la sociedad capitalista, la que se rasga las vestiduras por las amenazas al planeta, pero que en realidad no tiene una preocupación autentica de protección del medio ambiente por sus vínculos con el gran capital y su cultura de oropel.