domingo, 13 de enero de 2013

¿Cuál es el peligro de la inmigración haitiana?


Por Gregorio Moya E.
La República Dominicana  tiene una serie de problemas fundamentales. Muchos, los herederos del tirano, incluyen la inmigración haitiana, como el principal problema de nuestro país. Incluso consideran que el hecho de compartir la isla con Haití en sí mismo es el problema.
Que la deuda externa sea un 40% del PIB palidece como problema ante la presencia haitiana para los xenófobos trujillistas y de nuevo cuño.
Los autollamados nacionalistas de ocasión dicen que los haitianos les quitan empleos a los dominicanos porque su mano de obra es más barata. Con poco le atribuirían el auge de la delincuencia también a los haitianos.
Muchos nacionalistas frente a los haitianos dicen que estos son culpables de la deforestación de nuestros bosques. Para ellos no ha sido la minería extractiva, la inequidad socioeconómica en la zona rural que lleva al conuquismo, y la irresponsabilidad gubernamental los causantes del deterioro ambiental en el país.
Al inicio de la epidemia del VIH/SIDA consideraban que el principal riesgo era también la inmigración haitiana. Achacan la alta tasa de mortalidad materna a que en los hospitales se dice que atienden a las haitianas que representan el 20% de los partos. Culpan a los haitianos de la malaria y hasta de problemas de higiene que hay en nuestras ciudades y campos.
En fin, hay una situación de xenofobia en el país, que oculta las causas de los grandes problemas del país.
No son los inmigrantes haitianos los que definen y aplican las políticas públicas en materia de desarrollo económico, en materia de educación y salud.
No es la inmigración haitiana la que amarró al país al ALCA, que ha puesto en mayor desventaja al país en el comercio internacional.
Tampoco los haitianos son responsables del abismo eléctrico en    que tienen al país un grupo de avivatos que se han hecho a su medida contratos eléctricos en los que cobran con plantas apagadas.
La inmigración haitiana que cortaba caña en los ingenios no es responsable de su privatización y canibalización de los ingenios.
La jerarquía civil y militar corrompida no tiene entre sus jefes a inmigrantes haitianos. Tampoco hay haitianos en el Congreso Nacional, el mayor estercolero que hay en el país.
Pudiéramos seguir, pero el rosario sería muy largo.
La inmigración haitiana tiene que ser analizada a profundidad, comprendiendo    que la misma forma parte de una marea que hay en el mundo, cuya osmosis va de donde hay peores condiciones de vida a donde hay posibilidades de mejora. No es un problema de opciones, es de realidades.
La inmigración haitiana nos plantea retos como nación y como pueblo. El primero es el de ser solidarios en medio de nuestras precariedades.
Un segundo reto es el de garantizar los derechos humanos sin discusión. Que una cantidad de dominicanos cuyos padres son de ascendencia haitiana se les niegue la nacionalidad porque sus padres eran indocumentados o estaban de paso es poner la ley por encima de la gente, cuando debe ser lo contrario, las leyes son para la gente, para garantizar su bienestar y derechos, en el mejor sentido evangélico, que muchos convenientemente olvidan.
El tema de la soberanía nacional no corre peligro con la inmigración haitiana, a menos que se piense que unos 1000 ciudadanos que piden pasar la frontera a que se le de trabajo y un cura, son un peligro, o que los haitianos que viven en el país se levantarían contra los dominicanos en una guerra que está en la cabeza de los antihaitianos trujillistas.
La capacidad productiva del país ha sido diezmada por el modelo de desarrollo económico que le han impuesto al país las potencias extranjeras, principalmente los yanquis.
La nación dominicana está amenazada por la dependencia que afecta nuestra capacidad de producir para cubrir nuestras necesidades como pueblo. El pueblo dominicano está amenazado por las ideas y valores que imponen también las potencias extranjeras, ideas que denigran nuestras raíces nacionales, que vulneran nuestra identidad como pueblo.
Y en eso aspectos, los haitianos de aquí, de allá y acullá tienen esas mismas amenazas. Otra cosa son las debilidades que tenemos los dominicanos. La principal amenaza es que no hay una clara distinción entre los buenos y verdaderos dominicanos de la facción antinacional que desde los primeros días de la independencia tomaron control del país.

domingo, 4 de noviembre de 2012

MÁS ALLA DE LA CRISIS FISCAL


Por Gregorio Moya E.

Nos han convencido de que la crisis en República Dominicana es una crisis meramente fiscal. Gobierno, oposición, incluso algunos sectores progresistas esencializan el carácter fiscal de la crisis. Nada más alejado de la realidad. La crisis fiscal es la forma de una crisis de contenido económico y social profundos. La crisis actual es una crisis del capitalismo, con su complejidad y carácter multidimensional.

La actual crisis, que se expresa como crisis fiscal, tiene su base en la crisis estructural del capitalismo.  
Igualmente, es de rigor comprender (para vencer) que no es una simple crisis coyuntural. Esta es una crisis que se ha aposentado en una onda larga recesiva, con periodos de recuperación cortos, una crisis anclada en un capitalismo agonizante, que empuja la humanidad a la barbarie, porque a esta crisis capitalista le acompaña una crisis de alternativa, de dirección revolucionaria, que al final es lo que permite la entronización de la barbarie capitalista.

Si bien es necesario explotar la importancia política y la denuncia de la crisis fiscal y sus beneficiarios, hay que entender que esta se produce porque hay una estructura, un modo de producción, una organización social y política que permite este tipo de situaciones, que tiene como beneficiarios, grupos minúsculos de la sociedad que se enquistan en la estructuras de poder del Estado o empresarial.

Esta dimensiones en que se manifiesta la crisis, la fiscal, es consustancial al capitalismo, que nació chorreando sangre por los cuatro costados, que continúa sangrando a la humanidad, pero que hoy chorrea la pus de un sistema que no tiene futuro, que no se ha caído porque no tiene para donde caer. 

sábado, 17 de marzo de 2012

Falleció una mujer combativa, revolucionaria y feminista Domitila Chungara: una voz del marxismo minero

17-03-2012

Falleció una mujer combativa, revolucionaria y feminista
Domitila Chungara: una voz del marxismo minero



Revolucionaria, combativa, feminista... ayer abundaron los adjetivos para definir a esta líder de las amas de casa mineras que a fines de los 70 le doblegó el brazo al temido general Hugo Banzer Suárez. Después de una larga lucha contra el cáncer de pulmón Domitila Barrios de Chungara falleció este miércoles a los 75 años en su humilde casa en Cochabamba y el gobierno de Evo Morales le estregó postumamente el Cóndor de los Andes.

Chungara dejó su marca en el género testimonial: en 1976 la educadora brasileña Moema Viezzer grabó sus experiencias y publicó “Si me permiten hablar...", que terminó de proyectar a esta mujer invitada como única representante de las trabajadoras a la Tribuna del Año Internacional de la Mujer reunida en México en 1975. Por esos años, ya había vivido y resistido la llamada masacre de San Juan en 1967, a manos del dictador René Barrientos, el general que ordenó la muerte de Ernesto Che Guevara. Y poco después -en 1977- iniciará la emblemática huelga en el diario Presencia que se sumó a la realizada por otras mujeres en el Arzobispado de La Paz en demanda de elecciones y amnistía, que pronto se multiplicaría por miles y obligaría a Banzer a irse del poder. Estuvo presa, desterrada y exiliada, la última vez bajo la narcodictadura de Luis García Meza en el 80, el militar que publicó hace unos años la autobiografía “Yo dictador”.

La vida de Domitila Chungara estuvo marcada por la minería: nació en Siglo XX y se crió en Pulacayo, sitio famoso por las tesis trotskistas que en los años 40 convocaban a organizar un gobierno obrero-campesino. Se formó luchando contra los aumentos del azúcar o el arroz, y por el abastecimiento de las pulperías mineras. Podía pelearse con las feministas “ricas” del norte en la tribuna de Naciones Unidas defendiendo la agenda de las mujeres obreras del sur. O desafiar a coroneles y generales desde los micrófonos de la poderosa red de radios mineras hasta que los soldados venían a destruirlas.

En 2005 la ex líder de las amas de casa denunciaba que “la burguesía siempre ha sido brutal, mentirosa y ladrona” y que “aún es posible hacer una revolución” porque “las injusticias no van a ser para siempre”. A finales de ese año festejó el triunfo de Evo Morales y el MAS en 2005, aunque puso dudas sobre su carácter “revolucionario” y destacó la falta de formación de sus militantes. De hecho tiempo antes había impulsado la Escuela Móvil de Formación Sindical y hasta organizó un movimiento guevarista. Pero los tiempos habían cambiado. Quedaron atrás los años de los mineros heroicos que discutían bajo tierra las tesis de Trotsky y por las dudas, le ponían ofrendas al “Tío”, deidad andina encargada de protegerlos de los accidentes. En 2007 fue condecorada por Evo Morales junto a las otra cuatro mujeres mineras que encendieron la chispa que acabó con la dictadura. Y finalmente su figura quedó no tanto en el panteón de la revolución como en el de la conquista de las libertades democráticas que la izquierda comenzó a revalorizar a fines de los años 70.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Las preocupaciones de Chávez sobre la salud de líderes latinoamericanos: mantener la guardia alta.

La posibilidad de que Estados Unidos u otras potencias mundiales hayan desarrollado una tecnología que induzca el cáncer a líderes democráticos y que desarrollan políticas de diferenciación con los norteamericanos es para tomar en cuenta, no para despacharla sin reflexión.

El envenenamiento ha sido una practica utilizada por los imperios en el mundo. Recordemos la muerte de Yasser Arafat, de una dolencia extraña. Los norteamericanos que utilizaron el agente naranja en Vietnam, no se les apretó el pecho para lanzar no en una, sino en dos ocasiones, bombas atómicas sobre Japón, a sabiendas que producirían cientos de miles de muertos y daños por decenas de años al medio ambiente. Hay una posibilidad de que el imperialismo es capaz de llevar a cabo acciones nefastas como los que advierte Chávez, que pudieran estar detrás de los frecuentes canceres que están afectando a los presidentes que de diferente formas y grado se han opuesto a los zarpazos del pentágono, aunque no sean antiimperialistas ni revolucionarios.

El desarrollo de la tecnología, la biotecnología específicamente, tiene el potencial para que las presunciones de Chavez tengan algún viso de posibilidad. de manera que, lo dicho por Chávez es para tener la guardia en alto, para defender las conquistas democráticas y la actuación por fuera del imperialismo de los gobiernos de la región.

domingo, 21 de agosto de 2011

CUIDEMONOS DE LA FRASEOLOGIA REVOLUCIONARIA

Por Gregorio Moya E.

Los revolucionarios debemos cuidarnos de caer en los llamados tremendistas, en las convocatorias desmesuradas, en los llamados irresponsables, en fin, en la fraseología revolucionaria, definida por Lenin como “la repetición de consignas revolucionarias, sin tener en cuenta las circunstancias objetivas en un momento dado, en el estado de cosas existentes en ese momento”.

Vemos, oímos y leemos llamados a la rebelión casi insurreccional, sin los fundamentos para ello, sin las condiciones organizativas, sin el desarrollo político y la capacidad operativa para asegurar el éxito. Los llamados sin fundamento constituyen la esencia de la fraseología revolucionaria.

Ese comportamiento, esa propensión a hacer llamados de tomar el cielo por asalto, sin contar con las estructuras, sin desarrollar procesos que maduren las condiciones objetivas y subjetivas devienen en verborrea, terminando ello en descredito de quienes hacen los llamados, pero también desacreditan las ideas y emprendimientos revolucionarios en sentido general.

Todo revolucionario debe ser consciente de que su actuación no es exclusiva al agrupamiento al que pertenece. Todo acto realizado por cualquier revolucionario, afecta y compromete a los revolucionarios en general y al proceso revolucionario. Cada revolucionario es referente de los otros revolucionarios, aunque el movimiento y las ideas que conforman el movimiento histórico, son al final el referente al que todos nos debemos.

La historia registra, y en nuestra historia reciente hay ejemplos emblemáticos, que la mayoría de esos que han hecho de la fraseología revolucionaria una práctica sistemática, terminan transándose con el enemigo. Recordemos la política de revolución inminente, que no era más que fraseología revolucionaria, amorfa, hueca, sin ninguna base; por lo que se explica que sus principales promotores terminaron siendo parte del PRD o del PLD. La fraseología revolucionaria es el metodo del izquierdismo, de los que llama Fidel superrevolucionarios. Recordar a Lenin cuando decía, ráspale la piel a un ultraizquierdista y encontrarás un oportunista.

Otro aspecto de la fraseología revolucionaria, es que la misma responde a despropósitos manipuladores, y a la falta de sinceridad que es opuesta a la militancia revolucionaria. Las poses, las frases altisonantes, todo ello denota un deseo de presentar una realidad, una situación y unas condiciones que no existen. Una determinación y preparación de la que se carece, también.

Esos, que su trabajo político se limita a la fraseología revolucionaria, en la mayoría de los casos están desconectados de los sectores sociales a los que dicen representar. Se jactan de propuestas y llamados al proletariado con el que no tienen contacto, de llamados al pueblo del que están distanciados. Sus vínculos con los sectores sociales son tan superficiales, como vanas son sus ideas.

Cuantas veces hemos olvidado que “la revolución es el resultado del trabajo constante y consciente de cada uno de nosotros” como dijo e hizo Manolo Tavarez Justo. Cuántos de nosotros o somos inconsecuentes con lo que decimos, con lo que nos comprometemos. Cuantas veces no cumplimos con la palabra empeñada, y nuestros hechos no le hacen honor a nuestras palabras. Cuantas veces nos hemos ido por el facilismo de la fraseología revolucionaria, sustituyendo con ello la militancia consecuente, el compromiso verdadero.

Guillermo Moreno: Radicalidad consecuente

El candidato presidencial alternativo a los partidos del sistema, Guillermo Moreno, Presidente de Alianza País, publicó el 25 de mayo de 2011, un trabajo titulado Rebélate, que sin dudas es una muestra de radicalidad consecuente, totalmente alejado de la fraseología revolucionaria, del conservadurismo y los llamados a la moderación que son una variante del mismo conservadurismo. Por su trascendencia reproducimos aspectos que consideramos fundamentales para un movimiento político y social que, en un arduo proceso se constituya en nueva mayoría y cambie el rumbo del país:

· Llegó la hora de ponernos en movimiento. De producir una rebelión ciudadana. Pacífica. Sustentada en ideas y propósitos.

· Emprender acciones colectivas. Contagiar a muchos y muchas. Construir auditorios ciudadanos.

· Es el momento de rebelarnos por todas las causas olvidadas o que la “democracia de mercado” ha pretendido aplastar.

· Recuperar la soberanía ciudadana. Vamos a hacer añicos la demagogia y las mentiras de los partidos tradicionales y los negociantes de la política. Definitivamente ellos no nos representan. Los ciudadanos tenemos que recuperar nuestra soberanía. Queremos hablar por nosotros mismos.

· La ciudadanía tiene que entrar en un estado de movilización permanente. Dejemos que voten por ellos sus banqueros corruptos, sus grupos de poder, sus élites.

· Apropiarnos de las calles, las esquinas, los barrios, las paredes, los parques, las plazas, y todas ellas hacerlas nuestras.

· Tiene que divulgarse por los medios digitales, ir de boca a boca. Cada uno/a tiene que incorporar a sus seres más cercanos. Y que éstos involucren a otros/as. Nuestra rebeldía tiene que producir un inmenso contagio ciudadano y tener el cielo como techo.

Estos planteamientos de Guillermo Moreno, acorde con los procesos de ruptura que se verifican en América Latina, con la insurgencia de la lucha contra la tiranía política en ese oriente para nosotros lejano, y de los jóvenes y los trabajadores de Europa, nos retan a movernos, a actuar permanentemente. A construir un movimiento ciudadano amplio, democrático, participativo, contra-hegemónico, solidario, con vocación de poder, una nueva mayoría que desplace del poder a los partidos tradicionales, y que derrote de una vez y para siempre el bipartidismo. A ello estamos convocados.

viernes, 5 de agosto de 2011

Fundamentalismo protestante cristiano: posiblemente el mayor peligro de nuestro tiempo.

Gustavo Vidal Manzanares
Rebelión

La reciente matanza de Noruega, perpetrada por un cristiano ultraderechista, ha colocado el zoom sobre un cáncer social ignorado en Europa y, muy especialmente, en España: el fundamentalismo protestante.
Pero el mayor peligro de muchos fanáticos cristianos, estilo Breivik, no es que parezcan locos de remate (posiblemente lo parecen porque lo están), ni que muchos de sus planteamientos retorcidos se maceren en mala baba y odio.
No, la descomunal peligrosidad del fundamentalismo cristiano protestante radica en su acceso e influencia sobre las palancas del poder mundial… no son pocos los líderes protestantes que aconsejan y predican sobre la conveniencia de bombardear naciones y masacrar inocentes para adelantar la venida de Jesucristo.
Desgraciadamente para la humanidad, muchos de ellos tienen línea directa con el presidente de los EEUU e influyen en el voto de millones de electores…
Así, influyentes líderes protestantes como John Hagee postulan que un ataque nuclear de Estados Unidos contra Irán desencadenaría la batalla de Armagedón. Tanto Hagee como sus aliados insistieron a George W. Bush sobre la conveniencia de aquella conflagración atómica. Afortunadamente, el alcohólico tejano perdió las elecciones parciales de noviembre de 2006 y la agenda del Apocalipsis (con la segunda venida de Cristo incluida) hubo de retrasarse.
Por su parte, Tim la Haye, el líder protestante más influyente en EEUU durante los últimos 25 años, se ha presentado como un activista infatigable contra los derechos de los gays, el aborto o la intervención del Estado en programas de ayuda social, sanidad, pensiones, educación, etc. Pero eso tan solo lo ubicaría en la inmunda charca de los canallas.
El peligro es que tanto él como otros muchos influyentes pastores evangélicos pretenden abolir la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana (libertad religiosa y de expresión) sustituyéndola por una normativa que implante la teocracia cristiana. La Biblia, en ese caso, sería la ley suprema.
Conviene señalar que según la creencia de los fundamentalistas protestantes, pronto habría de acaecer la parousía (segunda venida de Jesucristo) pero (¡Houston, Houston… tenemos un problema!) Jesucristo no volverá hasta que el estado de Israel haya ocupado las “Tierras bíblicas” (la mayor parte de Oriente Medio), incluyendo las mezquitas de la Cúpula de la Roca y Al Aqsa.
Debemos añadir que consideran que la tierra ha sido “puesta por El Señor al servicio del hombre y no al contrario”. Este esquema proporciona la racionalización a cuanto codicioso esté dispuesto a devastar bosques, ríos, cielos y mares, con tal de alimentar su particular lucro. Obviamente, esta clase de fundamentalismo se presenta como uno de los mayores enemigos, si no el peor, del medioambiente.
Y como señaló el autor y analista político ya fallecido Arthur Schlesinger quizá un tercio de los estadounidenses sean cristianos evangélicos convertidos, lo cual representaría el 40% del electorado.
Para calcular las fuerzas de estas tropas religiosas debemos destacar que la religión ocupa el centro de sus vidas y reviste una forma de militancia que se materializa en organizaciones ultraconservadoras, como “Enfoque de la familia” (la tradicional, claro), “cristianos por la vida” (de los fetos, por supuesto), “Coalición cristiana”, “Cristianos preocupados por EEUU” “Unión de Valores Tradicionales”, y otros cientos de organizaciones tremendamente activas e influyentes, hasta el punto que hoy resulta imposible que alguien llegue a presidente de aquella nación declarándose ateo o agnóstico.
Aunque las pretensiones de esta columna son muy modestas, no por ello conviene obviar las perlas políticas de los fundamentalistas protestantes: en primer lugar, el poder ha de ser ocupado por Jesucristo. En esa línea, Gary North, director del Instituto para la Economía cristiana señaló: “los cristianos deben empezar a organizarse políticamente dentro de la actual estructura de partidos y deben empezar a infiltrarse en el orden institucional existente”. Este sujeto se postuló como un defensor infatigable de la pena capital, pues la Biblia así lo aconseja en Levítico, capítulo 24 y versículo 16.
A su vez, este influyente personaje defendía la lapidación pública de, entre otros, homosexuales y herejes. También recetaba la misma medicina bíblica para el adulterio, si bien solo aplicable a las mujeres.
Y no caigamos en el error de pensar que estas posturas son marginales… ¡casi un tercio de los norteamericanos piensa que la Biblia es más importante que la Constitución y cualquier gobierno democrático a la hora de elaborar leyes!
Sí, tal vez desde fuera resulte fácil reírse de estos fanáticos. Pero yo no lo haría. Para comprender la agenda de los EEUU, y por ende de gran parte del planeta, hay que parar los pies a estos chiflados malvados.
Y el primer paso consiste en conocerlos y denunciar sus crueles delirios, pues son ellos por su poder e influencia en EEUU quienes impulsan las políticas más antisociales y, lo más grave, quienes más pueden influir, o en su caso provocar, una tercera guerra mundial.

(Tomado de www.rebelion.org/noticia.php?id=133522)

sábado, 14 de mayo de 2011

PUEDE UN GOBIERNO DE HIPOLITO MEJIA CAMBIAR PARA MEJOR

Por Gregorio Moya E.

La forma en que se desarrolló la reciente elección del candidato del PRD es un avance de lo que será su campaña electoral, y un gobierno de este partido del sistema.

En primer lugar, el derroche de recursos económicos que usaron Miguel Vargas e Hipólito Mejía dan cuenta de que la lucha entre la vergüenza y el dinero hace tiempo que se decidió a favor del dinero. Dime cuanto dinero tienes y te diré cuanto votos te aseguro, parece ser la divisa de los activistas de ese partido.

Y es que las luchas en el PRD no la encabezan tendencias de pensamiento, ideologicas o programaticas, que representan proyectos diferenciados. No son luchas de principios. Son luchas por intereses económicos de grupos e individuos, intereses que trasladarían al manejo del gobierno como lo han hecho antes, siendo el gobierno de Hipólito Mejía el último que dio pruebas de esto hasta la saciedad con la corrupción que no se paró en la puerta de ningún despacho.

Otro aspecto es que el PRD ha demostrado que es incapaz de manejar el Estado para resolver los problemas sociales, económicos, ambientales y culturales del país. El Hipólito Mejía que promete 4% para educación de forma demagógica es el mismo que no cumplió con esta ley, y más que eso, tuvo el tupé de reducir el presupuesto de educación para aumentar el de las fuerzas armadas.

Las crisis económicas, propias y naturales del capitalismo, de carácter cíclico, y por tanto predecibles, han tenido un comportamiento desastroso en los gobiernos del PRD. La crisis del petróleo en el gobierno de Antonio Guzmán se trasladó integra a la población, generándose la primera protesta popular masiva con una huelga de chóferes y sectores populares.

1983 y 1984 son los años de los ajustes de la economía, donde el gobierno de Jorge Blanco puso todo el peso de la crisis económica sobre los hombros del pueblo, aumentando en ese periodo de manera alarmante los precios de primera necesidad. En ese gobierno del PRD, de una corrupción también alarmante, se produjo el levantamiento popular o poblada de 1984, en que se asesinaron a cerca de 200 dominicanos acusados de conspiradores y bandolerismo.

La crisis del 2003, que realmente venía de lejos, fue incubada por los probados apoyos del gobierno a la banca corrupta, la cual financió el cambio constitucional para que Mejía se reeligiera. Redescuentos y otras maniobras financieras, contribuyeron a producir un hoyo en la economía que todavía nos queda por lo menos 10 años para cubrir. En medio de la crisis bancaria del 2003, que empobreció a más de 1 millón de dominicanos, desde el Banco Central y otros organismos gubernamentales se especuló con el dinero que profundizó la crisis y la inestabilidad.

El manejo de la economía por el PRD no ofrece nada nuevo ni bueno. Hubieron otros desaciertos de los gobiernos del PRD que sería ocioso enumerar. Pero nos vamos a referir a uno de los más terribles. Nos referimos a poner el país en guerra contra una nación y un Estado a miles de kilómetros del nuestro, del que no sufrimos ninguna ofensa, cuyos gobernantes ni siquiera conocen de nuestra existencia. Nos referimos a la pérfida e irresponsable decisión de meternos en la guerra contra Irak, guerra declarada de manera ilegal y unilateral por los Estados Unidos. A esa aventura peligrosa metió Hipólito Mejía nuestro país.