martes, 17 de febrero de 2009

Los ateos pueden ser felices, equilibrados, morales e intelectualmente satisfechos

Los ateos pueden ser felices, equilibrados, morales e intelectualmente satisfechos.

Para muchas personas es de mucha preocupación que alguien sea ateo.

Es como ser diabólico, inmoral, inmaduro, ignorante, insensible, falto de amor, insatisfechos espiritualmente.

A quien le dices que eres ateo abre los ojos (los atasca dicen), dicen qué, como escuchar algo imposible.

Soy ateo, feliz, equilibrado, portador de una moral sin dogmas y aunque no me siento intelectualmente satisfecho, se que necesito mucho más de lo que poseo, considero que lo que poseo es por la capacidad de aprender que aún tengo.

Sobre todo soy feliz, por la capacidad de amar que tengo, pero también por la capacidad de odiar cuando la prensa dice, sin ruborizarse, que 30 personas fueron asesinados por aviones no tripulados, y que esas personas eran terroristas.

Gregorio

MAQUINAS CONTRA HUMANOS

Ya no es cosa de ciencia ficción. Ya no es asunto de fantasia. Maquinas contra humanos.

La agencia EFE da cuenta de que al menos 30 personas han muerto ayer (16-2-09) en la madrugada en un nuevo ataque de aviones no tripulados estadounidenses contra objetivos integristas en las áreas tribales de Pakistán, el segundo de estas características que se registra en sólo dos días.

Esas máquinas de muerte, que no sienten ni padecen, son parte de un sistema social, de un poder mundial que nació chorreando sangre y sigue haciendo sangrar a la humanidad.

Esos al menos 30 muertos asesinados el poder norteamericano, reniega de la esperanza que ha puesto el mundo en el nuevo mandatario de EEUU. Muestra que la estructura de poder, que mata y miente, está intacta en el coloso del norte, y que removerla necesita otra alternativa, surgida de los pueblos, incluido en primer lugar el noble pueblo de Lincoln, Malcon X y otros tantos que dieron su vida por la libertad y la justicia.

Gregorio Moya E.

viernes, 13 de febrero de 2009

Catástrofes naturales NO, catástrofes empresariales y gubernamentales

El Planeta entero está sufriendo catástrofes ambientales cada vez con mayor asiduidad. Sequías, huracanes, incendios, inundaciones, terremotos y muchos otros fenómenos de este tipo se están acrecentando en cuanto a su periodicidad y energía.

Lamentablemente muchos de nuestros gobiernos insisten en ponerles el mote de “catástrofes naturales” cuando está clara la directa relación entre las actividades humanas y estos terribles acontecimientos.

Se busca, con este método, exonerar de culpa y cargo a las actividades irresponsables de las empresas que, con connivencia de los gobiernos de turno, están abusando de la explotación de los recursos naturales hasta límites inconcebibles.

Catástrofes ambientales como la que está ocurriendo en estos momentos en la Provincia de Salta, Argentina, son producto de los desmontes que viene sufriendo la región desde hace años con el fin de explotar los recursos madereros y ampliar la superficie agrícola, esencialmente para la producción de soja y, por supuesto, del Cambio climático global.

Ya hemos sufrido en el país, en abril del 2003, el anegamiento bajo las aguas de prácticamente la totalidad de la ciudad de Santa Fé, una de las de mayor densidad poblacional del país y, en ese momento, tampoco desde las autoridades locales se admitió la relación de esta tragedia con las actividades agrícolas y forestales de la zona.

La reducción de la masa boscosa afecta seriamente a la regulación climática, ya que los bosques actúan como una esponja natural, absorbiendo el agua de las precipitaciones y es fundamental para la conservación de los suelos.

Argentina está pagando el precio de ser un país cuyos recursos naturales son explotados de forma totalmente descontrolada y sin ningún tipo de regulación por parte del Estado.

La provincia de Salta, relativamente pequeña en cuanto a sus dimensiones, ha desmontado ya cerca de un millón de hectáreas de bosques en los últimos diez años y las consecuencias están a la vista.

Pero este mismo esquema, lamentablemente, se reproduce desde hace años en muchas otras provincias del país y en muchos otros países de la región.

La explotación excesiva de los recursos naturales es pan para hoy (solo para unos pocos) y hambre para mañana (especialmente para los sectores de menos recursos).

El 28 de noviembre de 2007 tras una campaña que logró juntar un millón y medio de firmas, fue sancionada la Ley de Bosques, un elemento que podría paliar esta situación y ser importante para la preservación de este recurso, ya que establece que las provincias no pueden emitir nuevos permisos de desmonte, hasta tanto no realicen un Ordenamiento Territorial de sus zonas boscosas. Sin embargo, a más de un año de su sanción, el Poder Ejecutivo (La presidenta Cristina Fernández de Kirchner) aun no la ha reglamentado, por lo que la misma no ha entrado en vigencia.

Es imperioso detener este saqueo de los recursos naturales del que cada uno de nosotros está siendo víctima, si queremos conservar una Latinoamérica libre, soberana y por sobre todas las cosas, habitable.

Nos reencontramos la próxima semana, con una nueva entrega de esta publicación.

Ricardo Natalichio
Director
rdnatali@ecoportal.net
www.ecoportal.net